martes, 25 de septiembre de 2012

El mundo de los RSS

La semana pasada en la universidad, en una de las primeras clases magistrales sobre el diseño y la creación multimedia que forma parte del tercer curso de periodismo y comunicación audiovisual que imparte la URJC (Universidad Rey Juan Carlos), en el cual estoy inscrito, hablamos de la importancia de las fuentes y la necesidad de construir una agenda como periodistas. 
El periodismo arrastra a todo aquel que lo practica, ya sea de manera profesional o amateur, a la imperiosa necesidad de satisfacer una demanda de información o conocimiento sobre un tema, para ello, durante el proceso de investigación, los periodistas se apoyan en las fuentes de información adecuadas que les permitan realizar correctamente el trabajo que estén realizando.
Hoy en día la mayor parte de las fuentes de consulta a las que podemos acceder tienen un formato digital en línea, es decir, se encuentran en Internet. Nuestra agenda como periodistas ha pasado de ser una libreta en la que escribíamos con bolígrafo, a convertirse en una especie de formato virtual sobre el que hacemos un click para acceder a una determinada información.
Para realizar un eficiente rastreo de la información de los medios o fuentes que nos interesan, existen técnicas y herramientas en la web que nos ayudan en esta tarea. La  nueva agenda virtual puede ser administrada, por ejemplo, por el seguimiento de fuentes que nos ofrece Google, el RSS. Las siglas de RSS provienen de la expresión en inglés Really Simple Sindication; es decir, sindicación realmente simple. 




En mi búsqueda por aclarar mis ideas sobre este concepto de agenda, que descubrí en la facultad, encontré alguna noticia y algún vídeo que me acercó a esta nueva forma de búsqueda y actualización de información totalmente nueva para mi. 
Los sistemas de seguimiento de fuentes virtuales proporcionan una información actualizada de los contenidos que se encuentran en Internet. Si por ejemplo, encuentras varios blogs, portales de tus periódicos favoritos o las páginas de las instituciones públicas que ofrecen una información que es importante para tus intereses, no hará falta introducir una a una las direcciones de todas estas páginas para acceder a la información, ya que gracias a la tecnología RSS, la información actualizada de estas páginas te llegará sin que tengas que hacer nada. Para recibir las noticias, las páginas de consulta deberán tener habilitado, en este caso, el servicio RSS y  como usuario disponer en tu ordenador de un lector RSS. Existen varios sistemas de seguimiento de fuentes, unos son más conocidos que otros, algunos son de pago pero si hablo del RSS, es exclusivamente porque es gratuito y de fácil acceso. 
La información detallada sobre el uso de esta herramienta en Internet se puede consultar en http://www.rss.nom.es/, una guía práctica que nos acerca a una manera diferente de trabajar las fuentes de nuestra agenda como futuros periodistas.
Gracias a esta herramienta posiblemente nuestro profesor en la universidad, el que nos informó sobre este atajo en la búsqueda de información, estará al tanto de cada actualización que los alumnos hagan en sus blogs para la clase de diseño y creación multimedia.

 

jueves, 20 de septiembre de 2012

El hielo del Ártico podría desaparecer en verano.

Según los últimos estudios, el hielo del océano Ártico ha alcanzado su mínimo histórico desde que en 1979 los satélites iniciaran las primeras mediciones. Según el NSIDC (Nacional Snow & Ice Data Center) organismo regulado por Estados Unidos, los datos sobre el volumen de hielo en el Ártico se encuentran un 18% por debajo de los datos registrados en 2007 y 49% por debajo del promedio entre 1979 y 2000. El mínimo registrado de hielo este año fue 760.000 kilómetros cuadrados por debajo del punto mínimo registrado en la anterior medición satelital. Según el NSIDC esta superficie correspondería con un área del tamaño de Texas, o lo que es lo mismo, casi una área que cubriría una vez y media el tamaño de España.  Los datos de septiembre de 2012 son a su vez 3.290.000 kilómetros cuadrados por debajo del promedio desde 1979 hasta 2000, representando un área de casi dos veces el tamaño del estado de Alaska o cinco veces el tamaño de España. 



Los científicos apuntan al calentamiento global como la causa del deshielo ártico, las elevadas temperaturas acentúan el efecto invernadero provocando que hielo de las placas polares se forme mas tarde y con menor densidad durante el invierno, facilitando su desaparición en verano. Los mismos científicos, que han observado los seis mínimos históricos a lo largo de los últimos seis años, vaticinan el fin de este hielo durante los meses de verano, según ellos, el deshielo va mucho más rápido de lo que podían intuir los actuales modelos climáticos. 




Coincidiendo con los científicos americanos, el profesor de la Universidad de Cambridge Peter Wadhams, uno de los mayores estudiosos sobre las capas polares, que ya predijo la inminente ruptura del hielo marino en el verano de 2007, advierte en un correo electrónico enviado al diario The Guardian que el cambio climático ya no es algo que podemos aspirar a mejorar en el tiempo de unas cuantas décadas y que no sólo se debe empujar hacia una rápida actuación de reducir las emisiones de CO2, sino de examinar urgentemente otras maneras de frenar el calentamiento mundial. Wadhams cree que las soluciones para solventar el colapso en la formación del hielo marino pasan por revisar las alternativas que nos ofrece la geoingeniería, como "reflejar los rayos del sol hacia el espacio, provocando la formación de nubes más blancas y sembrar el océano con minerales para absorber más CO2", apuntó.

Carlos Duarte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en España en sus declaraciones a El País apunta que no se trata de una variabilidad del clima, sino lo que la Convención de Naciones Unidas define como ‘cambio climático peligroso’ y lo que algunos científicos califican de catástrofe global.

Por el contrario, el deshielo que se produce durante esta época en los casquetes polares puede ser aprovechado por las grandes compañías petrolíferas, de gas y que explotan la minería. El descubrimiento de esta nueva superficie, rica en recursos y prácticamente inexplorada podría significar el hallazgo de nuevas energías fósiles, lo cual alimentaría gravemente los efectos del calentamiento global.