La bitácora del náufrago
Desde una isla hacia el resto del mundo
martes, 22 de enero de 2013
sábado, 29 de diciembre de 2012
Trabajo
Todos los días miro el teléfono por si he recibido una llamada del
trabajo. Hace dos semanas que no lo hago y eso ya empieza a ser una
preocupación. Tampoco trabajo mucho pero cobrar menos del salario mínimo
interprofesional durante casi 6 meses me lleva a una situación crítica.
El mundo audiovisual español, al cual me dedico en calidad de técnico y
operador de cámara, ofrece la mayoría de su volumen de trabajo a
personas que trabajen por cuenta ajena. Lo digo de buena fe, por que en
diez años nunca se me a brindado un contrato laboral. A las empresas les
sale mucho más rentable emplear a estos trabajadores
que mantener a otros en plantilla. Desde 2009 el volumen de las
producciones se ha reducido ostensiblemente, con lo que las empresas del sector
ofrecen muy poco empleo.
Quizás por mi situación me surgieron algunas preguntas:
¿Quién concibió el trabajo como forma de vida?
¿Hoy en día sigue siendo un derecho el trabajo?
Pediré ayuda ¿Cuáles son los sindicatos mayoritarios de España?
Hace cuatro años que decidí ingresar en la universidad, por el hecho de reciclar conocimientos y buscar otras alternativas de "ganarme la vida" haciendo lo que me gusta. Pero para colmo, desde este año, las tasas universitarias han subido en Madrid en torno al 65%. Como no cambie pronto la situación actual será el fin de mi formación y de mi modo de vida, no podré hacer frente a los gastos y probablemente acabe por dejar la carrera por falta de liquidez económica. Lucharé con todas mis fuerzas para que eso no sea así.
El significado del trabajo
El trabajo en física se define como una fuerza que equivale a la energía necesaria para desplazar algo, se representa con la letra W y se mide en Julios (J) por el Sistema Internacional de Unidades. No es esta acepción del trabajo a la que me voy a referir en este artículo sino a aquella acepción que tiene que ver con lo humano, es decir, al trabajo del hombre como la obra o resultado de una actividad, a su esfuerzo aplicado a la producción de riqueza y a las relaciones que se deducen de su actividad.
El ser humano como especie social debe su evolución en gran parte a las relaciones de cooperación del trabajo y a su intento de superación junto al empleo de los recursos y energía de los que disponía. Pero desde siempre el trabajo se ha considerado una actividad infame, incluso en la Biblia se retrata como algo tedioso en el pasaje donde Adán y Eva son expulsados del paraíso.
Antes de que los hombres y las mujeres se agruparan en centros urbanos, el trabajo se concebía como la obtención de medios necesarios para poder subsistir. La recolección y la caza eran las principales actividades, las cuales se dividían según la edad y la condición sexual. Con la llegada de los primeros asentamientos apareció la agricultura y los primeros inventos para facilitar esa labor. El conocimiento de la tecnología gracias al descubrimiento de los metales y la domesticación de animales requirió conocimientos más complejos que fomentaron la división del trabajo. De esta forma nacieron los primeros grupos sociales según el oficio, lo que condujo a una nueva forma de organizar el trabajo con sus consecuencias sociales, nacieron las jerarquías entre las distintas ocupaciones.
Hasta entonces se realizaba el trabajo y la distribución de manera colectiva. Cuando aparecen las primeras apropiaciones de tierras suceden los primeros cambios sociales importantes, se abandona el matriarcado para dar parte al patriarcado y el período comunal da paso a los primeros propietarios. Surgen así las bases del esclavismo.
La propiedad les permitió a las personas más poderosas de la sociedad lograr la acumulación de grandes riquezas basadas en el agricultura, la ganadería, las explotaciones de los metales y las artesanías. Con este poder económico surgió el control social logrando mayores ganancias y comodidades de vida. La sociedad entonces se dividió en dos grandes grupos, los explotadores y los explotados. Los grandes terratenientes viven entonces a expensas de la explotación de los campesinos, pastores y artesanos.
La esclavitud ha sido considerada por muchas civilizaciones como la forma natural y adecuada de relación laboral. Hasta mediados del Siglo XIX no deja de ser la forma predominante del trabajo. Vinculada a la democracia y las primeras asociaciones sindicales, la esclavitud empieza a ser reemplazada por el empleo asalariado pero hasta día de hoy nunca a llegado a desaparecer del todo.
El salario entonces, se convierte en el precio del trabajo que hacen las personas dentro del mercado de trabajo, concebido como el conjunto de relaciones entre patrones y personas que buscan trabajo.
Grandes teorías y estudios se han sacado a raíz de las relaciones laborales humanas, desde las formuladas por Karl Marx donde se refiere a la fuerza de trabajo, hasta los estudios de Adam Smith o David Ricardo entre otros. Pero también el trabajo está íntimamente ligado al uso de tecnología y técnica, orientado para la búsqueda de nuevos procesos de producción.
El ser humano como especie social debe su evolución en gran parte a las relaciones de cooperación del trabajo y a su intento de superación junto al empleo de los recursos y energía de los que disponía. Pero desde siempre el trabajo se ha considerado una actividad infame, incluso en la Biblia se retrata como algo tedioso en el pasaje donde Adán y Eva son expulsados del paraíso.
Antes de que los hombres y las mujeres se agruparan en centros urbanos, el trabajo se concebía como la obtención de medios necesarios para poder subsistir. La recolección y la caza eran las principales actividades, las cuales se dividían según la edad y la condición sexual. Con la llegada de los primeros asentamientos apareció la agricultura y los primeros inventos para facilitar esa labor. El conocimiento de la tecnología gracias al descubrimiento de los metales y la domesticación de animales requirió conocimientos más complejos que fomentaron la división del trabajo. De esta forma nacieron los primeros grupos sociales según el oficio, lo que condujo a una nueva forma de organizar el trabajo con sus consecuencias sociales, nacieron las jerarquías entre las distintas ocupaciones.
Hasta entonces se realizaba el trabajo y la distribución de manera colectiva. Cuando aparecen las primeras apropiaciones de tierras suceden los primeros cambios sociales importantes, se abandona el matriarcado para dar parte al patriarcado y el período comunal da paso a los primeros propietarios. Surgen así las bases del esclavismo.
La propiedad les permitió a las personas más poderosas de la sociedad lograr la acumulación de grandes riquezas basadas en el agricultura, la ganadería, las explotaciones de los metales y las artesanías. Con este poder económico surgió el control social logrando mayores ganancias y comodidades de vida. La sociedad entonces se dividió en dos grandes grupos, los explotadores y los explotados. Los grandes terratenientes viven entonces a expensas de la explotación de los campesinos, pastores y artesanos.
La esclavitud ha sido considerada por muchas civilizaciones como la forma natural y adecuada de relación laboral. Hasta mediados del Siglo XIX no deja de ser la forma predominante del trabajo. Vinculada a la democracia y las primeras asociaciones sindicales, la esclavitud empieza a ser reemplazada por el empleo asalariado pero hasta día de hoy nunca a llegado a desaparecer del todo.
El salario entonces, se convierte en el precio del trabajo que hacen las personas dentro del mercado de trabajo, concebido como el conjunto de relaciones entre patrones y personas que buscan trabajo.
Grandes teorías y estudios se han sacado a raíz de las relaciones laborales humanas, desde las formuladas por Karl Marx donde se refiere a la fuerza de trabajo, hasta los estudios de Adam Smith o David Ricardo entre otros. Pero también el trabajo está íntimamente ligado al uso de tecnología y técnica, orientado para la búsqueda de nuevos procesos de producción.
viernes, 28 de diciembre de 2012
El derecho al trabajo
El Artículo 35.1 de la Constitución Española dicta: "Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al
trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a
través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus
necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse
discriminación por razón de sexo."
Este derecho fundamental, que vincula a todos los poderes públicos incluido al legislador, suena a chiste cuando descubrimos que 6 millones de personas en España están en situación de desempleo en la actualidad. España cuenta con una población activa en torno a los 23 millones de personas, el 26,2% de esa gente, está en paro. El 50% de los jóvenes menores de 25 años se encuentra desempleado como así lo reflejan las estadísticas en el último trimestre del año.
¿No se supone qué los derechos fundamentales tienen eficacia directa en relación al conjunto de la población española? ¿Quién es el culpable de no cumplir con estos derechos? Los ciudadanos españoles viven días muy crudos, sabedores de la falta de responsabilidad política por parte de los dirigentes del país, quienes día a día muestran su ineficacia en su trabajo como legisladores. La gente de a pie pasa sus días esperando un cambio que les devuelva los derechos que parcial o totalmente han perdido. El trabajo resulta indispensable en cualquier sociedad capitalista, sin él el motor de consumo se detiene y el riesgo de exclusión social de las familias se puede masticar.
Que grandes suenan las palabras y que pequeñas se muestran las acciones por parte de los políticos. Con personajes como la actual Ministra de Trabajo, Fátima Báñez, que no ha asistido a ninguna cumbre europea de empleo desde que es ministra, artífice de la Reforma Laboral más agresiva de la Historia de España y teniendo en cuenta que no ha cotizado nunca en empresa alguna ni ha aprobado ninguna oposición para obtener un empleo público, no se puede esperar nada o casi nada de este Gobierno.
Escuchar las palabras de Patricia Hernández Gutiérrez, diputada del PSOE por Santa Cruz de Tenerife, en el Congreso de los Diputados, proporciona una bofetada de realidad al Gobierno actual. Desde que estalló la crisis económica en 2008 la posibilidades y condiciones de empleo en España se han reducido ostensiblemente, por ello miles de jóvenes deciden probar en otros países, jóvenes sobradamente preparados y dispuestos a desarrollar sus habilidades y objetivos de vida en otro lugar. Desde mi experiencia, puedo contar por más de diez los casos de conocidos, amigos y compañeros que se han marchado o que estén pensando en ello.
En la vida diaria, en la calle entre familiares y vecinos, la vida sale adelante, pero cada vez se hace más complicado mantener esa dignidad que viene tan bien recogida en la Constitución y que desde la clase política se ningunéa diariamente con eufemismos televisivos que parecen esconder más información que aquella que nos cuentan.
Este derecho fundamental, que vincula a todos los poderes públicos incluido al legislador, suena a chiste cuando descubrimos que 6 millones de personas en España están en situación de desempleo en la actualidad. España cuenta con una población activa en torno a los 23 millones de personas, el 26,2% de esa gente, está en paro. El 50% de los jóvenes menores de 25 años se encuentra desempleado como así lo reflejan las estadísticas en el último trimestre del año.
¿No se supone qué los derechos fundamentales tienen eficacia directa en relación al conjunto de la población española? ¿Quién es el culpable de no cumplir con estos derechos? Los ciudadanos españoles viven días muy crudos, sabedores de la falta de responsabilidad política por parte de los dirigentes del país, quienes día a día muestran su ineficacia en su trabajo como legisladores. La gente de a pie pasa sus días esperando un cambio que les devuelva los derechos que parcial o totalmente han perdido. El trabajo resulta indispensable en cualquier sociedad capitalista, sin él el motor de consumo se detiene y el riesgo de exclusión social de las familias se puede masticar.
Que grandes suenan las palabras y que pequeñas se muestran las acciones por parte de los políticos. Con personajes como la actual Ministra de Trabajo, Fátima Báñez, que no ha asistido a ninguna cumbre europea de empleo desde que es ministra, artífice de la Reforma Laboral más agresiva de la Historia de España y teniendo en cuenta que no ha cotizado nunca en empresa alguna ni ha aprobado ninguna oposición para obtener un empleo público, no se puede esperar nada o casi nada de este Gobierno.
Escuchar las palabras de Patricia Hernández Gutiérrez, diputada del PSOE por Santa Cruz de Tenerife, en el Congreso de los Diputados, proporciona una bofetada de realidad al Gobierno actual. Desde que estalló la crisis económica en 2008 la posibilidades y condiciones de empleo en España se han reducido ostensiblemente, por ello miles de jóvenes deciden probar en otros países, jóvenes sobradamente preparados y dispuestos a desarrollar sus habilidades y objetivos de vida en otro lugar. Desde mi experiencia, puedo contar por más de diez los casos de conocidos, amigos y compañeros que se han marchado o que estén pensando en ello.
En la vida diaria, en la calle entre familiares y vecinos, la vida sale adelante, pero cada vez se hace más complicado mantener esa dignidad que viene tan bien recogida en la Constitución y que desde la clase política se ningunéa diariamente con eufemismos televisivos que parecen esconder más información que aquella que nos cuentan.
Elecciones norteamericanas
La elecciones presidenciales norteamericanas que se celebraron el pasado 6 de noviembre constituyen las elecciones más caras jamás celebradas por ningún país. Según el Centro de Política Responsable (CRP) de los Estados Unidos la factura total ascendió a los 6 mil millones de dólares. Es en esta misma institucion donde se pueden encontrar los datos sobre la financiación de las campañas de los partidos políticos americanos. De
acuerdo con el CRP, no sólo el costo de las elecciones representa un récord, sino el ritmo
de gasto ha aumentado en las semanas finales hacia las elecciones
Barack Obama, quien resultó ganador en las elecciones y el ex gobernador republicano Mitt Romney renunciaron a la financiación pública de las campañas de sus respectivos partidos evitando así el tope en el gasto, gracias a ello recaudaron una cifra astronómica superior a los mil millones de dólares cada uno. Desde 2010, una nueva ley permite una financiación sin límite de las campañas electorales, esta decisión fue ratificada por el Tribunal Supremo en enero de este mismo año.
Hoy podemos saber que las principales donaciones económicas en la pasada campaña del actual presidente fueron realizadas por universidades como la de California, Harvard o Stanford y empresas tan grandes como Google o Microsoft. Mientras que en el lado republicano las principales donaciones vinieron de la mano de bancos como Goldman Sachs o Banck of América.
Descartada la financiación pública como una opción, la financiación privada queda entonces regulada, los comités de acción política (PAC), representan la forma tradicional de recaudación de fondos para las campañas de los partidos a través de las donaciones de particulares, sindicatos y empresas. Los PAC nacieron en los años cuarenta y hasta hoy no han parado de crecer. La novedad de estas elecciones ha sido la creación de Super PAC. Éstos últimos nacieron en 2010, otorgando carta blanca a la financiación de partidos sin límite de gasto. Al contrario que los PAC, a través de este tipo de financiación no se puede donar dinero directamente los candidatos y tienen la obligación de declarar sus gastos así como el nombre de sus donantes.
Por último los comités de los propios partidos también están capacitados para financiarlos de forma directa. Fundamentalmente a través de dos maneras, las contribuciones directas a los partidos y candidatos se las denomina hard money, sujetas a limitaciones. Y las contribuciones denominadas soft money, cuya cantidad es ilimitada pero no pueden financiar directamente las campañas de los candidatos sino que suele ser dinero empleado para actividades de base, registro de votantes o merchandising del partido, que son competencias de los comités estatales y locales.
En España la financiación de los partidos políticos y las campañas electorales vienen sujetas en su mayor parte a la contribución del Estado, es decir, según el número de votos y escaños que obtengan en el parlamento, así se financian los partidos y sus campañas, es decir, a mayor número de votantes, más dinero para el partido.
Barack Obama, quien resultó ganador en las elecciones y el ex gobernador republicano Mitt Romney renunciaron a la financiación pública de las campañas de sus respectivos partidos evitando así el tope en el gasto, gracias a ello recaudaron una cifra astronómica superior a los mil millones de dólares cada uno. Desde 2010, una nueva ley permite una financiación sin límite de las campañas electorales, esta decisión fue ratificada por el Tribunal Supremo en enero de este mismo año.
Hoy podemos saber que las principales donaciones económicas en la pasada campaña del actual presidente fueron realizadas por universidades como la de California, Harvard o Stanford y empresas tan grandes como Google o Microsoft. Mientras que en el lado republicano las principales donaciones vinieron de la mano de bancos como Goldman Sachs o Banck of América.
Descartada la financiación pública como una opción, la financiación privada queda entonces regulada, los comités de acción política (PAC), representan la forma tradicional de recaudación de fondos para las campañas de los partidos a través de las donaciones de particulares, sindicatos y empresas. Los PAC nacieron en los años cuarenta y hasta hoy no han parado de crecer. La novedad de estas elecciones ha sido la creación de Super PAC. Éstos últimos nacieron en 2010, otorgando carta blanca a la financiación de partidos sin límite de gasto. Al contrario que los PAC, a través de este tipo de financiación no se puede donar dinero directamente los candidatos y tienen la obligación de declarar sus gastos así como el nombre de sus donantes.
Por último los comités de los propios partidos también están capacitados para financiarlos de forma directa. Fundamentalmente a través de dos maneras, las contribuciones directas a los partidos y candidatos se las denomina hard money, sujetas a limitaciones. Y las contribuciones denominadas soft money, cuya cantidad es ilimitada pero no pueden financiar directamente las campañas de los candidatos sino que suele ser dinero empleado para actividades de base, registro de votantes o merchandising del partido, que son competencias de los comités estatales y locales.
En España la financiación de los partidos políticos y las campañas electorales vienen sujetas en su mayor parte a la contribución del Estado, es decir, según el número de votos y escaños que obtengan en el parlamento, así se financian los partidos y sus campañas, es decir, a mayor número de votantes, más dinero para el partido.
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Sandy
A finales de octubre el huracán Sandy azotó fuertemente la Costa Este de EE.UU, algunos barrios en ciudades norteamericanas se vieron muy afectados tras el paso de la tormenta más devastadora desde el Katrina. Sandy nació
en las regiones atlánticas del norte de Sudamérica, atravesó el mar
Caribe donde cogió fuerza a su paso por Cuba, Haití y Bahamas y terminó
su recorrido en el norte de EE.UU y sur de Canadá.
En los informativos de medio mundo se pudo seguir casi a tiempo real el paso del huracán por ciudades como Nueva York, Filadelfia, Washington o Nueva Jersey. Solo en EE.UU más de cien personas perdieron la vida y cerca de ocho millones de hogares y negocios se quedaron sin electricidad. El gobierno calculó más de 50.000 millones de dólares en pérdidas, cifra que duplica los daños económicos causados por el huracán Irene de 2011.
El paso del huracán nos dejó un importante colección de imágenes, en su gran mayoría de EE.UU, imágenes desoladoras que llenaron las portadas de los periódicos y portales de Internet de todo planeta. Pero las imágenes no siempre son un fiel reflejo de lo que está ocurriendo. Un acontecimiento de estas características suele dar lugar en Internet a numerosos engaños. En la red de redes aparecieron imágenes falsas que pasaron por verdaderas, tanto fue así que incluso se colaron en algunos medios digitales.
Esta imagen quizás sea una de las que más apareció en la redes sociales y portales de Internet. Gracias a las herramientas de rastreo de fotografías que se pueden encontrar navegando podemos descubrir que la imagen se ha compartido más de 22.000 billones de veces. También podemos saber con exactitud si la imagen ha sido retocada de alguna manera o si por el contrario se trata de una imagen verdadera sin retoques.
A simple vista parece que el cielo de la ciudad de Nueva York vaya a caerse sobre la Estatua de la Libertad, pero si nos fijamos bien podemos intuir que se trata de un fake. El cielo y el agua de la imagen no se corresponden, si agudizamos la vista parece que la estatua está incrustada en un fondo que amenaza tormenta.
Páginas como http://fotoforensics.com/ nos permiten comprobar si se trata de auténticas imágenes o burdos trucos. Los agentes meteorológicos extremos facilitan la aparición de este tipo de engañifas en los medios, como consumidores de información debemos estar con mil ojos para que no nos den gato por liebre.
En los informativos de medio mundo se pudo seguir casi a tiempo real el paso del huracán por ciudades como Nueva York, Filadelfia, Washington o Nueva Jersey. Solo en EE.UU más de cien personas perdieron la vida y cerca de ocho millones de hogares y negocios se quedaron sin electricidad. El gobierno calculó más de 50.000 millones de dólares en pérdidas, cifra que duplica los daños económicos causados por el huracán Irene de 2011.
El paso del huracán nos dejó un importante colección de imágenes, en su gran mayoría de EE.UU, imágenes desoladoras que llenaron las portadas de los periódicos y portales de Internet de todo planeta. Pero las imágenes no siempre son un fiel reflejo de lo que está ocurriendo. Un acontecimiento de estas características suele dar lugar en Internet a numerosos engaños. En la red de redes aparecieron imágenes falsas que pasaron por verdaderas, tanto fue así que incluso se colaron en algunos medios digitales.
Esta imagen quizás sea una de las que más apareció en la redes sociales y portales de Internet. Gracias a las herramientas de rastreo de fotografías que se pueden encontrar navegando podemos descubrir que la imagen se ha compartido más de 22.000 billones de veces. También podemos saber con exactitud si la imagen ha sido retocada de alguna manera o si por el contrario se trata de una imagen verdadera sin retoques.
A simple vista parece que el cielo de la ciudad de Nueva York vaya a caerse sobre la Estatua de la Libertad, pero si nos fijamos bien podemos intuir que se trata de un fake. El cielo y el agua de la imagen no se corresponden, si agudizamos la vista parece que la estatua está incrustada en un fondo que amenaza tormenta.
Páginas como http://fotoforensics.com/ nos permiten comprobar si se trata de auténticas imágenes o burdos trucos. Los agentes meteorológicos extremos facilitan la aparición de este tipo de engañifas en los medios, como consumidores de información debemos estar con mil ojos para que no nos den gato por liebre.
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